EL FÚTBOL BASE ESTÁ LLENO DE OPORTUNIDADES Y VALORES, ¿TÚ PUEDES VERLOS? ¡APROVÉCHALOS!

 

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EL FÚTBOL BASE ESTÁ LLENO DE OPORTUNIDADES Y VALORES, ¿TÚ PUEDES VERLOS? ¡APROVÉCHALOS!

Los jóvenes futbolistas encontrarán en el fútbol tantos valores como sean capaces de comprender. Y eso es así porque el fútbol, el deporte en general, está lleno de valores y oportunidades. Sin duda, la presencia de un buen educador/entrenador, enriquece y favorece la apertura del joven futbolista al universal mundo de los valores humanos y hacia la consecución de un buen carácter.

Quisiera recalcar, subrayar, que el fútbol no es sólo un juego en donde el futbolista suda un poco y se entretiene un rato cuando no tiene nada mejor que hacer. No, me niego a aceptar este tipo de afirmaciones o definiciones, que por ignorancia hacen algunos. El fútbol es algo más, es mucho más en realidad: en el fútbol, existen normas de conducta, derechos, pero también obligaciones, que lo que hacen es despertar la consciencia del futbolista; en el fútbol, todos somos iguales, da igual el sexo, la nacionalidad o el color de piel; en el fútbol, el futbolista se conoce a sí mismo mientras aprende y practica un deporte saludable, y con ello, gana en confianza y autoestima; el fútbol es un lugar ideal para relacionarse y hacer amistades, amistades que en algunos casos son para toda la vida; el fútbol es divertido, y en él el futbolista se siente feliz; en el fútbol, debido a valores existentes en él como la curiosidad, la justicia, el esfuerzo, la amistad, la generosidad, la responsabilidad, el compromiso o la búsqueda de la excelencia, por ejemplo, el futbolista va formando y puliendo, nada más y nada menos, que su carácter. Sabiendo esto, ¿crees de verdad, que el fútbol es sólo un juego donde poder sudar y entretenerse? Para sudar y entretenerse, puede uno irse al parque, de esa manera se ahorra la cuota anual y todo lo que conlleva pertenecer a un equipo de fútbol. Si es así como piensas, el fútbol no es el deporte que tú necesitas. Pues es imposible, estar dentro del fútbol y no verse influenciado por todos los valores que hay en él; utilizando un símil, es algo así como ponerse bajo la lluvia y pretender no mojarse. ¿Imposible, verdad? Imposible, como también es imposible pasar por el fútbol sin empaparse de valores humanos, de posibilidades.

Y si además de poder jugar a fútbol, mientras se forman como deportistas y como personas, los futbolistas tienen la suerte de contar con la ayuda de un buen educador/entrenador, han de saber éstos que son doblemente afortunados. El educador/entrenador es un puente de unión entre el futbolista y los valores, y es a través del buen ejemplo como actúa y guía a sus pupilos.

Todo lo expuesto, es con lo que tiene que encontrarse un niño/a en su deporte, en este caso en el fútbol, pero, ¿es ésto lo que se encuentran realmente? Y es que es cierto que no en todas las escuelas de fútbol base se está trabajando bien. En el hipotético caso de que no se estén cumpliendo, allí donde estés, los principios para los que está pensado el juego del fútbol, lo que hay que hacer es poner en conocimiento de los responsables del club aquello que no se está haciendo bien o que simplemente pueda mejorarse. Porque, y repito, lo normal y habitual es que el futbolista encuentre en el fútbol posibilidad de aprender, y muchas, muchas razones para divertirse y pasarlo bien. Por eso, si no se están haciendo las cosas bien allí donde estás, háblalo y entre todos buscad una pronta solución. ¡No pierdas tiempo, y diviértete mientras te conoces mejor jugando al balompié!

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DEPORTE -EDUCACION

    Los valores que se ponen en juego con el deporte, aluden a principios fundamentales en la evolución del sujeto, educación y deporte van de la mano.

En este artículo no se pretende valorar el deporte profesional o de alta competición. Lo que se intenta es esbozar el valor educativo del deporte base, se parte de la convicción de que en la actividad deportiva los incipientes sujetos, niños y adolescentes, tienen un excelente instrumento lúdico para elaborar su personalidad y conseguir la dosis suficiente de auto confianza.

El deporte supone un ir más allá del juego, ya no se trata de jugar a ser mayores, se trata simbólicamente de la vida misma. Gracias a ello, proporciona un espacio singular donde los chavales pueden elaborar la transición a la vida adulta, consiguiendo una mejor apreciación del esfuerzo, la solidaridad y las reglas sociales.

Tras la actividad física hay una necesidad biológica de movimiento muy general, que es parte del desarrollo y del sistema de conservación del organismo. Es por ello que la falta de ejercicio físico puede producir trastornos orgánicos, como los cardiovasculares, o alteraciones de tipo psíquico, como la ansiedad. Mas cuando nos referimos a los niños y los adolescentes, la importancia del movimiento es todavía mayor, ya que, con él, se construye el esquema y la imagen corporal, elementos estructurantes de la personalidad que nos acompañan durante toda la vida. La inadecuada constitución de estos elementos puede dar lugar a diversos trastornos neuróticos, psicosomáticos o psicóticos.

Sin embargo, la necesidad intrínseca del movimiento no es tan intensa como para vencer con facilidad las formas sedentarias de vida que tenemos en la sociedad moderna, sobre todo en las grandes ciudades. Además el desarrollo de la sociedad tecnológica incita la inhibición corporal y el estancamiento en la comodidad. Cada vez más necesidades y aficiones se nos ofrecen seduciéndonos con la comodidad que supone sólo pulsar un dedo, hasta se nos ofrece el deporte virtual.

Por todo lo dicho anteriormente, el deporte base merece ser cuidado con la importancia que se merece. El niño al principio juega, después hace deporte, pero puede dejarlo muy pronto. El abandono del deporte es un hecho preocupante, cuya mayor incidencia se produce en la adolescencia, una época donde, para mayor preocupación, el chaval necesita sujetarse más para convertirse en un sujeto de pleno derecho. El deporte sujeta y canaliza las tensiones agresivas y sexuales que, durante la adolescencia, amenazan la estructuración psíquica y la imagen corporal.

Para fomentar la actividad deportiva es necesario trabajar con la motivación, de tal forma que el niño o el adolescente se sienta atraído por las características propias de la actividad física.

Trabajar la motivación es tarea de los profesores de educación física y de los entrenadores, sin embargo la información y formación en el terreno motivacional es, en la mayoría de las veces, escasa. Cuando esto ocurre, es fácil que el profesor o entrenador se deje llevar por sus propias motivaciones o frustraciones, sin tener mucho en cuenta a sus discípulos. Muchas veces, los entrenadores parecen generales que inculcan la victoria deportiva a cualquier precio e incluso se abusa de la agresión verbal si no se produce. Este tipo de conductas, lejos de motivar a los chavales, produce en ellos un rechazo visceral y un abandono precoz del deporte.

Para comprender la importancia del profesor o entrenador, hay que tener en cuenta que, en el deporte, si bien existe ya un distanciamiento de la directa figura de padre o madre de los primeros maestros, no por ello los entrenadores de la actividad física dejan de ser un subrogado parental, esencialmente paterno, una figura de autoridad que supone la referencia del modelo a seguir. Cada chaval verá esta figura de manera diferente, de acuerdo con su propia historia, esto debe ser valorado por el entrenador para poder aprovecharlo y jugar con ello en su relación con el chico.

Un correcto trabajo demanda la creación de un clima motivacional adecuado, donde se valore a los sujetos uno a uno. El acento debe estar puesto más en la autosuperación que en la competitividad. Si bien es cierto que nos toca vivir en una sociedad muy competitiva, también lo es que el exceso de ésta crea demasiada carga agresiva y puede originar estados de ansiedad incontrolados.

La autosuperación tiene que ver con el desarrollo de normas internas de valoración y, en este sentido, favorece la independencia y modera la tendencia a depender solo del resultado deportivo o de la opinión de otros.

La meta no debe ser solamente que la actividad deportiva promueva el desarrollo físico y la salud, se trata de explotar todo el valor educativo del deporte. En este sentido, la orientación hacia metas de autosuperación promueve la internalización de reglas (algo imprescindible en el mundo social adulto y en estrecha conexión con la ética) y la solidaridad y la cooperación con los otros.

Un trabajo en esta dirección contribuye a dar valor al propio esfuerzo, la perseveración y el desarrollo de las propias habilidades como los elementos que pueden facilitar una satisfacción de tipo personal. Ya no se trata de la suerte o el destino, el acento recae sobre el sujeto y su esfuerzo como motor del propio desarrollo, y al alejarnos de la meta única del éxito deportivo, damos lugar a la posibilidad de la frustración sin connotaciones traumáticas, factor importante ya que, a fin de cuentas, la vida está llena de frustraciones.    

DESARROLLO DE LAS DISTINTAS ETAPAS DE LA INICIACIÓN DEPORTIVA

DESARROLLO DE LAS DISTINTAS ETAPAS DE LA INICIACIÓN DEPORTIVA

Los canales de la Iniciación deportiva a nivel de entrenamiento son:

1) La Preparación Física.

2) La Preparación Técnica.

3) La Preparación Mental.

4) La Preparaci­ón Táctica.

Debemos diferenciar en cada uno de estos canales en una forma general (que apunta a una formación global para todo los deportes). Y una forma especial (que apunta a una formación específica para el deporte que haya sido seleccionado). Vere­mos mas adelante como estos cuatro canales actúan en las distintas etapas de1 Aprendizaje Deportivo, en una forma transversal.

DESCRIPCIÓN SINTÉTICA DE LAS DISTINTAS ETAPAS:

1.- ETAPA DE FORMACIÓN PERCEPTIVA MOTORA: Esta etapa comienza con el nacimiento y se prolonga hasta los nueve años aproximadamente. Se caracteriza por el desarrollo de las capacidades perceptivo~notrices. Esquema Corporal  Estructuración Temporo~Espacial, Equilibrio, Objeto, Coordinación Dinámica General y Coordinación Senso Motora.

2.- ETAPA DE FORMACIÓN  DEPORTIVA MULTILATERAL: Esta etapa abarca desde los doce a trece años. Sus objetivos son: El desarrollo de las más variadas forma de coordinación, y familiarización, con los más diversos elementos y el desarrollo del pensamiento táctico general.

3.- ETAPA DE FORMACIÓN ESPECIFICA DEPORTIVA: También abarca de desde 13; hasta lo 17 y/o 18 años. Sus objetivos son: El desarrollo de las destrezas y habilidades especificas, el desarrollo del pensamiento táctico específico, el aprendizaje de las técnicas especificas del deporte elegido. El trabajo se realiza sobre un grupo de deportes con las mismas características; por Ejemplo: Deportes con  pe1otas por equipo.

4.- ETAPA DE PERFECIONAMIENTO DEPORTIVO ESPECÍFICO: Abarca desde los 17 -18 años hasta los 20-21  años. Aquí  se profundizan mucho más los objetivos de la etapa anterior y se trabaja casi con exclusividad sobre un solo deporte.

5.- ETAPA DEL RENDIMIENTO PURO: Abarca desdé los 20-21 años en adelante. Aquí el jugador esta preparado para rendir al máximo de  sus posibilidades en el deporte que ha elegido y se dedica exclusivamente a este. La formación de un deportista debe ir necesariamente de lo general a lo específico. Es por esto que en las primeras etapas todas debe ser un modelo de trabajo global sin especializaciones de ningún tipo, permitiendo que el niño viva la mayor cantidad de experiencias de movimientos posibles. Poco a poco y de acuerdo con las condiciones y elecciones que vaya haciendo el individuo, se ira especificando el trabajo hasta que en la adultez dedique todos sus esfuerzos al rendimiento puro en un solo deporte

Valores educativos del fútbol

 

 

Es necesaria esta pausa para señalar una vez más, los auténticos valores del fútbol en torno a los valores humanos en un contexto de autoestima, libertad, responsabilidad y confraternidad.

 

El fútbol como deporte requiere un trabajo en equipo, promoviendo el desarrollo de diversas habilidades y destrezas personales, estimulando el compañerismo, la responsabilidad y el mutuo respeto a los fines de lograr eficientes resultados.

 

Mediante un adecuado uso del tiempo libre, los valores inculcados desde la niñez mediante las prácticas de fútbol inciden en la formación personal desde el momento en que es imprescindible admitir los límites entre los sueños y las posibilidades, entre el deseo y las potencialidades.

 
 

La práctica del fútbol en distintas latitudes origina solidarias integraciones sin absurdas exclusiones.